Lucía, que vive en Montrove, se enfrenta a una difícil situación debido a las frecuentes visitas de una hembra de jabalí y sus cinco jabatos a su jardín. A pesar de tener un cierre perimetral y un pastor eléctrico, estos animales han logrado entrar, causando estragos en su propiedad. Lucía relata que, en solo un día, la piara llegó en múltiples ocasiones, lo que ha alterado por completo su rutina. "No me atrevo a salir porque es una madre con sus jabatos y vete a saber cómo reacciona", expresó con preocupación.

Los daños provocados incluyen la destrucción de la valla y el desorden en su jardín, lo que ha llevado a Lucía a sentir miedo cada vez que regresa a casa. La afectada señala que tras contactar con la Policía Local y la Guardia Civil, le recomendaron dirigirse al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre. Sin embargo, señala que los horarios de atención de dicho centro no coinciden con los momentos en que los jabalíes ingresan en su propiedad. Además, la ubicación de su vivienda cerca de caminos rurales aumentaría el riesgo para los paseantes y deportistas de la zona. "Sé que hay muchos jabalíes y que andan por todas partes, pero hay que tomar medidas. Estos están perfectamente localizados", concluye Lucía, reiterando la necesidad de una solución urgente antes de que ocurra un accidente.